Crizti, Marina, Tati ¿y…?

Nunca he podido escribir mi nombre en el cemento fresco y como estupidez que es, me hace mucha ilusión eso. Estas de la foto se dieron el gustazo. Qué oportunas estuvieron para hendir la superficie, seguramente con el capuchón de un rotulador Carioca, y que nadie pasara por allí hasta secarse para trascender quizás durante siglos. La epigrafía se desarrolla justamente al terminar el bordillo de la acera y paralela a ella. Resalta más porque la raya blanca que establece los límites de la calzada —como si fuera la pauta de una libreta antigua— casualmente pasó por encima de la inscripción. No es el Paseo de la Fama de Hollywood esta zona: a mano izquierda hay una pastelería triste que hiela la sangre su luz hiriente rebotada mil veces en las superficies pulidas de acero inoxidable que la adornan. A la derecha, el quiosco de la ciega que ve más que yo pero que sabe cantar los números con una voz tan potente que llega a todas las esquinas de la plaza. Cuando pregona el cupón termina siempre diciendo ¡¡Qué numerasssssssssssso!! con una ese tan densa que tarda una eternidad en consumirse la sílaba. Yo me hago el despistado muchas veces y miro el reloj o me ajusto las gafas hasta que la fementida ciega suelta su preciosa y eufónica locución y ya entonces me voy. Uno es un voyeur, vale, pero también un auditeur. Porque no todos los fósiles están en los los museos de Historia Natural ahí dejo el enlace de una canción estomagante y enfática, como casi todo lo francés, cuya letra algo tiene que ver:

J’avais dessiné sur le sable,
son doux visage qui me souriait.
puis il a plu sur cette plage,
dans cet orage, elle a disparu.
et j’ai crié, crié, aline, pour qu’elle revienne,
et j’ai pleuré, pleuré, oh! j’avais trop de peine.
Je me suis assis auprés de son âme, (siempre me sorprendió este verso)
mais la belle dame s’était enfuie.
je l’ai cherchée sans plus y croire
et sans un espoir, pour me guider.
et j’ai crié, crié, aline, pour qu’elle revienne,
et j’ai pleuré, pleuré, oh! j’avais trop de peine.
Je n’ai gardé que ce doux visage
comme une épave sur le sable mouillé.
et j’ai crié, crié, aline, pour qu’elle revienne,
et j’ai pleuré, pleuré, oh! j’avais trop de peine.

http://www.youtube.com/watch?v=OpSiRiICFT8

 

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Una respuesta to “Crizti, Marina, Tati ¿y…?”

  1. El temido (por su bravura) Says:

    Vaya; entre el Christophe y Marisol, van a declarar este blog como de rabiosa actualidad.
    Yo también dejé mis huellas en el cemento fresco del patio de un colegio; si lo hace Richard Gere (otro de actualidad), ¿por qué no iba a hacerlo yo?
    Delenda est Britannia. Lector salutatus et añoratus et tempus fugit.

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