E L E N A

+

Mais elle était du monde, où les plus belles choses

Ont le pire destin,

Et rose elle a vécu ce que vivent les roses,

L’espace d’un matin.

 

François de Malherbe (1555-1628) a Du Périer en la muerte de su hija Rose

     Querida Elena: Soy ese hombre que te cogió en brazos, que te miraba a los ojos admirado del primor de tus iris. Soy el que hacía sonar un llavero a ver si te venías conmigo un ratillo. Soy el que te dio un piquito de pan para ganarte pero no te gustó mucho, aunque le diste algunos mordisquillos. Pusimos alguna figura del Belén juntos, con Patricia, aquella tarde de lunes feliz antes de las Navidades, que tristemente han sido las últimas para ti aquí en la Tierra.

     Tenías dos años y te has muerto con la rapidez de un rayo amargo y desastroso. Como dicen los versos que encabezan esta carta: Pero eras del mundo, donde las cosas más hermosas tienen el peor destino. Y rosa, has vivido lo que viven las rosas, muy poquito: tan solo una mañana. 

     Ayer me viste en tu entierro, qué lástima, qué lástima de ti y de todos los que allí estuvimos. Qué poco bulto hacía tu féretro. Me callo.

     Ahora que sí me conoces bien, acepta mis lágrimas. Y si alguna vez te hablo, óyeme. Te veo con tu chándal rosa y tu pelo precioso. No voy a seguir escribiendo. Amanece a pesar de todo. Te manda un beso tu amigo grande que te recuerda

JM

Anuncios

2 comentarios to “E L E N A”

  1. El temido (por su bravura) Says:

    Creo que ayer fue un día raro y triste para todos; un día incomprensible, imprevisible, y que probablemente durara más de 24 horas. No se me fue de la cabeza en todo el día, y aunque jugara con mi hijo, en los momentos que te dejaba un rato, volvía el recuerdo. Incluso hoy, que he estado podando los rosales, me he acordado de tus palabras de más arriba.
    Hoy me da igual que Britannia sea destruida o no.

  2. José Andrés Says:

    Me ha hecho llorar al revivir aquellos momentos que vivimos ese fatídico viernes 13. Yo recordaba que ese día mi nieto Pedrito estuvo poniendo el Belén con la niña y con la Srta. Patricia. Esto es uno de esos momentos que uno tropieza con el Misterio de Dios. No podemos entender el “porqué”. Habrá que pensar en el “para qué” y así igual encontramos algún sentido.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: