HOAX – PRELUDIO (antes del juego)

    

     Septiembre, desde hace muchos años ya, es mi enero. Tras unas vacaciones oceánicas, por lo extensas, supongo que empezaré a trabajar dentro de pocos días. Quienes me conocen, que no son tantos porque soy una persona muy opaca para mis intimidades, saben que disfruto enseñando lo poco que sé de muchas cosas.

    Hitler, ese hijo de Satanás —ya tenía escrito de la gran puta, pero lo he considerado una injusticia para las putas, sean grandes o chicas, y he cambiado el genitivo— mandó rotular las entradas de los campos de concentración con el lema Arbeit Macht Frei, el trabajo os hará libres. El muy asqueroso, con tan cínica ocurrencia, me impide hoy hacer mía esa frase que podía ser maravillosa: cuando perdemos algo, nos duele; por lo tanto no hay mejor medicina para la desgana o la fobia al trabajo que pensar en la posibilidad de perderlo. Como las causas de ese desastre están en la mente de todos, mejor callar y seguir adelante. Para mí es una persona de segunda categoría quien se queja de trabajar añorando estarse en una cama hasta las tantas y demás variantes. Hay horas en el día para todo y ver amanecer es un premio de la vida para privilegiados.

     Mi trabajo tiene la ventaja de que durante unas horas puedo ser Júpiter —el mejor, el más sabio, el más poderoso, el que puede salvar o condenar— y también tallar el mármol del Pentélico mano a mano con Fidias, Ictino y Calícrates eso aclara porqué a mí trabajar me libera, en el buen sentido de la expresión.

[El mármol blanco purísimo, dicen que con reflejos dorados al incidir la luz en él, del Partenón procedía de las canteras del monte Pentélico cercano a Atenas. Ictino y Calícrates fueron los arquitectos, y Fidias el armonizador de todo.]

     El Efecto Pigmalión-Rosenthal (1968) es un hecho. A pesar de todos los pesares —que suelen ser muchos y de variado tipo— trabajo con el más importante mineral que existe, pero hasta la más perfecta piedra necesita ser cortada, tallada y pulida hasta llegar a ser algo: una escultura de Henry Moore (o de Brancusi o de Carpeaux o de Bernini o de Canova o de Thorwaldsen o de Miguel Angel, yo qué sé) o… una simple loseta de pavimento urbano que luego será pisoteada, enchiclecida, meada, cubierta de vómitos, escupida y cagada por los caballos de la sin par feria y por los perros innumerables que sustituyen en el corazón de las personas a los niños. ¿Sabías que los veterinarios no dan abasto cortando cuerdas vocales de perros? Sí, para que no molesten los ladridos a sus amos. Es la operación de moda. También está de moda el comérselos fileteados, fileteados, en el seno de una comida china.

     Hoy quiero marcar un hito en el blog. Además de agradecer a todos aquellos que han leído algo de lo que he escrito y sobre todo a los que además de leerme han dejado sus preciados y preciosos comentarios me gustaría hablar del hoax, palabra inglesa que significa farsa, embuste… pero que ahora, además, se refiere a las manipulaciones de la realidad que se hacen  para engañar a la gente y, así, manejarla mejor. El presunto hoax más clásico —¿el primero?— fue la foto de Armstrong y su llegada a la Luna. Yo he tenido varias veces la instantánea del muchacho en la terraza de una de las Torres Gemelas con los rascacielos a sus espaldas y el avión asesino llegando por detrás (ese sí que ha sido un hoax tan inteligente como repulsivo y que coló en todo el mundo). En la Política el hoax es el pan nuestro de cada día. Por ejemplo el tal Obama es un peligroso hoax: solo canta milongas sin mojarse o espía las trompas de Falopio —¿o serán las de Eustaquio? Es urgente que yo aclare esto porque me veo el vientre como cada vez más inflado inflado y noto por dentro ciertas pataditas sospechosas— de una mujer embarazada (¡qué conservador y que cochino es el tío cabrón!) por el simple hecho de ser la hija de una adversaria. Mister Barack Hussein Obama Junior (nacido en Honolulu, qué guay, oh) es un señor con cara de enfermo, con una esposa demasiado engreída, beligerante y lenguaraz que a pesar de ser abogada (se la supone culta) ha cerrado los ojos a varias evidencias que se dan en su país: la principal es que a su lema electoral (Yes, we can!) le falta el predicado verbal: ¿qué podrás hacer tú, Obamita? Cualquier ignorante de la política norteamericana sabe que la mayor parte de los gobernadores de los estados tienen más poder que el Presidente, al que mangonean y manejan a placer. No digamos los patronos de las multinacionales, petróleo, industria, banca… Quizás (solo quizás) esos “ocho negros de cada diez votan por Obama” sean una terrible amenaza para los blancos racistas y poderosos y quizás (solo quizás) hagan algo para evitarlo, como suele ser costumbre en aquellos parajes… ojalá no se cumplan los augurios.

     He estado visitando (no me gusta lo de navegando) las webs del tal Obama, algunas en español —qué detalle con el prestigioso ZP, su mecenas en España, el que le abrirá las puertas de Europa— y en ellas solo se leen estupideces, tópicos y lugares comunes mal traducidos del Inglés. Lo que si resalta en todas es un botoncito, más o menos rojo, en el que brilla una palabra: DONATE. Ay, avida dollars nos ha salido el cegato pretendiente al despacho oval. En alguno de sus blogs, un despreciable hispano se atreve a insertar este inteligente chiste que yo ya había leído hace años pero que es inconcebible en la página web del partido (el único, el del mecenas prestigioso) español más digno, el de trayectoria más limpia, el de los líderes más preparados. Bravo por el bloggero hispano y tú lee lo siguiente, seguro que sonríes:

 

Se dice que cuando Dios creó el mundo, y para que los hombres prosperasen, decidió concederles dos virtudes. A los suizos les hizo ordenados y cumplidores de la ley. A los ingleses les hizo persistentes y estudiosos. A los japoneses les hizo trabajadores y pacientes. A los italianos alegres y románticos. A los franceses les hizo cultos y refinados. Y cuando llegó a los norteamericanos, se volvió hacia el ángel que tomaba nota y le dijo: “Los norteamericanos van a ser inteligentes, buenas personas y del Partido Demócrata”. Cuando acabó de crear el mundo, el ángel le dijo a Dios: “Señor, le diste a todos los pueblos dos virtudes y a los norteamericanos tres. Esto hará que prevalezcan sobre todos los demás.” Y dijo Dios: “Tienes toda la razón… bueno, como las virtudes divinas no se pueden quitar, los norteamericanos en general a partir de ahora tendrán tres virtudes, pero la misma persona no podrá tener más de dos de estas virtudes a la vez.” Así que: el que es del Partido Demócrata y buena persona, no puede ser inteligente. El que es inteligente y del Partido Demócrata, no puede ser buena persona. Y el que es inteligente y buena persona, no puede ser del Partido Demócrata.

[Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.]

♣Lectori Salutem♣

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: