MIRANDO A MIRANDA (Boronat, claro está)

Querida Miranda, Miranda Boronat por supuesto (¿podría ser otra?):

Ante la imposibilidad de trasladarme a Buenos Aires en el día de tu rentrée pongo aquí el affiche que me mandaste cuando ya estaba cubriendo las paredes del histórico Teatro Colón. El anverso del cartel, porque el reverso es tan íntimo que no puedo exponerlo a los ojos chismosos que visitan este sitio. Y el poster… con esa palabra mágica —Sold!— que encandila a los artistas (tanto a los grandes, como tú, como a los pequeños y repugnantes; babosos y embusteros; sin calidad humana, intelectual o artística, como el tal Miguelito Bosé, ese fantoche empalagoso que estuvo cinco minutos delante de Pablo Picasso y sigue sobando hasta el hastío lo que solo fue anécdota, elevándola a categoría sin saber que, para mí, es un demérito el haberse aproximado al Gran Engrudo, al Emplasto por antonomasia que llaman malagueño universal). Ad nauseam hemos hablado tú y yo, Miranda, cuando descansabas de tus tournées por los aeropuertos, y alguna vez llegamos al acuerdo de que el Guernica, como icono antibelicista, no vale ni un pimiento al lado de La Guerra del maravilloso Henri Rousseau dit le douaniere. Tu apellido (Boronat) es una mezcla de estirpe asturcantábrica —el pan de borona está hecho de maíz, y lo hay preñau— ligada al Guifré el Pilós (Wifredo El Pelúo, ya ves que difícil “idioma”) rama catalana famosa por lo hirsuto (piloso) de su cuerpo. Separando el lexema del morfema boron—at me induce a traducirte como Miranda Más Buena que el Pan, aunque tus encantos sean secretos pues nunca (¡jamás!) nos ha preocupado la carne mutua sino lo que había all’ interno. Vamos, lo que Virgilio y tantos otros romanos admirables decían: Ab imo pectore, en lo más profundo del pecho, y que yo usé (“Ab imis”) como nick para correos electrónicos de variado temario como sin duda recuerdas de aquellos tiempos del cuplé (hay quien pretende darnos lecciones de ordenadores y de internés, ay qué advenedizos o parvenus). Yo, siempre tan cursi, siempre tan aficionado a la manipulación de los seres humanos —adoro, y no exagero, el efecto Pigmalión-Rosenthal— he confiado a ti mis penas y mis glorias, por eso mi querida Miranda siempre has sido y serás especial.

Hasta el rabo todo es toro, y naturalmente no me van a intimidar algunos bloggeros agazapados a la espera de que revele todas mis fuentes. A estas digresiones, que deben tener mareado al personal, no puede faltarle la guinda: yo leí hace tiempo algunas cosas de Pablo Picasso que me pusieron de mal humor: a) Que le pegaba a las mujeres b) Que las putas (Toulouse-Lautrec ya las había descubierto antes, con mucho más éxito que él, en todos los sentidos: viril y artístico) de Avinyò se habían convertido en demoiselles d’Avignon y que por ende Picasso no es más que Picasò o Picazo jodidamente barnizados de una pretenciosa modernidad por la cual todo lo no español es bello y de qualité. Cuando oigo en la radio/televisión a los bárbaros de turno decir que van a hacer un impás [impasse = fr. callejón sin salida] al conducirnos a una pausa, a un descanso, es que me dan ganas de gritar como tú, Miranda Boronat, en el proscenio. Más noble era convertir, por ejemplo, a Marlborough en Mambrú, trocar el nórdico Knut en Canuto, el árabe mahrum en majarón o el merde-des-gens en merdellón. No le perdono a los malagueños su impasible indiferencia ante esta ignominiosa entrada del DRAE:

merdellón, na. (Del it. ant. merdellone, merdoso).1. m. y f. coloq. Criado que sirve con desaseo. Real Academia Española © Todos los derechos reservados

 

Te dejo, mi esperada Miranda Boronat. Que te vaya bien en el debut y no te acerques mucho al finger de los aviones por si acaso hacen, en un relincho de admiración hacia tu belleza, un gesto extraño que te pudiera costar un retoque estético. Seguimos en contacto (santo) aunque medie entre nosotros un océano de silencio. Te doy las gracias por tu comentario, y deseo que no sea el primero y el último. Bye, pretty woman! 

  ·Lectori Salutem·

 

 

 

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Una respuesta to “MIRANDO A MIRANDA (Boronat, claro está)”

  1. Miranda Boronat Says:

    Estimadíssimo Señor:

    Apunte, entre los dardos contra su adorado de usted, Miguelito Bosé, el haberse hecho un “huequito” en la foto junto a Ingrid Betancourt en el concierto parisino.

    P.S. ( “Por Sierto” ) Aún no me ha abonado usted los derechos para poder usar mi imagen en su blog. Le recuerdo que el precio acordado fueron unos churros con chocolate (con el calor -la calor- que hace).

    Suya afectuosíssima, emocionada, agradecidda y abrumada por tanto halago inmerecido…
    Miranda Boronat

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